EL REINO UNIDO REDEFINE LA POBREZA ENERGÉTICA

El Gobierno de Gran Bretaña ha adoptado recientemente una nueva definición de pobreza energética.

La primera definición formal de pobreza energética en Reino Unido fue la que estableció Brenda Boardman en su estudio “Fuel Poverty : from cold homes to affordable warmth” y que posteriormente adoptó el gobierno de este país.

Se consideraba que un hogar estaba en situación de pobreza energética cuando debían destinarse más del 10% de los ingresos económicos a sufragar los costes energéticos para mantener una temperatura de confort (21ºC en el comedor y 18ºC en las habitaciones).

Esta definición, aunque útil para cuantificar, presentaba algunas debilidades como la sensibilidad excesiva a los precios de energía o la falta de rigurosidad en el uso del valor del 10% como límite de ingresos. Después de años utilizando esta metodología de cuantificación, se ha comprobado que algunos hogares sin problemas económicos eran incluidos en el grupo de los considerados “pobres energéticos”, por lo que se planteó una reformulación del concepto.

Medidas rehabilitación y pobreza energética

El encargo lo asumió el Profesor John Hills de la London School of Economics, que presentó en el estudio Getting the measure of fuel poverty Getting the measure of fuel poverty el indicador LIHC (Low Income, High Cost), que reemplazaría el uso del 10% de la definición anterior.

Utilizando como base este estudio, el gobierno británico ha adoptado ya la nueva definición que considera que un hogar está en situación de pobreza energética si:

  • Tiene unas necesidades energéticas teóricas superiores a la mediana estadística del parque de viviendas.
  • Tiene unos ingresos económicos inferiores al 60% de la mediana estadística ajustados al tamaño, composición del núcleo familiar y una vez descontados los costes derivados de la vivienda ( alquiler, costes energéticos…)

Para entenderlo, el profesor Hills en su estudio lo visualiza gráficamente de la siguiente forma:
Fuel pover gap graphic

Según la definición, las familias que sufren una situación de pobreza energética serían las que se situan dentro del cuadro coloreado, pues además de tener pocos recursos económicos, requieren muchos kWh para mantener unas condiciones mínimas de confort térmico.

El gráfico también permite visualizar lo que se conoce como “fuel poverty gap”, que hace referencia a la diferencia entre el gasto energético al que tiene que hacer frente el hogar que está en situación de pobreza energética y el límite de gasto que debería tener para dejar de estar en situación de precariedad energética.

Para más información podéis consultar la siguiente bibliografía: